¿Para qué dudar de dios?


¿Cómo puedo dudar de mi creador? Me preguntó un amigo. Su percepción de la duda, como le pasa a muchos, va cargada de un elemento de negativo. Ven la duda como sinónimo de debilidad. Cuando la duda se acepta como ignorancia puede ser fuente de conocimiento por el estudio y la crítica. Y hoy es sabido que el conocimiento es poder.

 En la ciencia, por ejemplo, se duda de todo postulado o idea hasta que se ha comprobado con suficiente consistencia para darle validez. Y aún así, siempre queda algún resquicio para continuar las comprobaciones.

Volviendo al tema de la divinidad, muchos creyentes consideran que el simple acto de dudar de su dios es digno de castigo. El filósofo René Descartes fue el primero en aplicar las ideas de Platón a los conocimientos que usualmente aceptamos como "sentido común" para descubrir la verdad de ese conocimiento.  En su método de duda metódica, nos enseña los pasos para desconectar los presupuestos y prejuicios que tenemos instalados en nuestro consciente (y subconsciente) para poder estudiar el objeto que analizamos de manera efectiva.

Descartes nos invitó, entre otros temas,  a examinar las creencias doctrinales donde nos educaron para validarlas como realidad o descartarlas como falsas. Así entonces, dudar de la existencia de dios es el primer paso para validar su existencia y encontrar la verdad. Hacer lo contrario, no es sinónimo de fe, sino más bien síntoma de un espíritu temeroso de hallar la verdad.
¿Para qué dudar de dios? ¿Para qué dudar de dios? Reviewed by Bimago del Neoverso on jueves, mayo 10, 2012 Rating: 5

random posts

Imágenes del tema: Lokibaho. Con la tecnología de Blogger.