Kolbi, Movistar y Claro: el misterioso caso del internet que desaparece.

Uno pensaría que la apertura del mercado de telecomunicaciones atraería mejores opciones para uno como consumidor. Lamentablemente, una cuestión es la expectativa y otra muy distinta lo obtenido, como hemos constatado recientemente en una obra teatral que es casi es una tragicomedia.



Todo comienza cuando Kolbi nos garroteó con el aumento unilateral de las tarifas telefónicas y de internet (mientras las autoridades respectivas se chupaban el dedo). En respuesta, Claro y Movistar aseguran que no van a segir el ejemplo de la compañía estatal, como se informó en el Diario Extra a los pocos días. Una decisión lógica para atraer a los usuarios furiosos con Kolbi. Y luego, para deleite del público imaginario de esta obra, hacen exactamente lo contrario a lo dicho y se equiparan al precio de su competencia, como bien lo declara Amelia Rueda en su programa.

Sea cual sea el resultado de esta trama, huele a que como de costumbre los consumidores seguiremos perdiendo, tal cual es el caso personal que quiero comentarles.

La conexión me sirve bien un par de días, luego falla miserablemente.

Sucede que por diversas cuestiones, no puedo disponer de una conexión a internet fija, por lo que usualmente "me la juego" con una vieja datacard Huawei (lo de vieja es un eufenismo, ya que solo tiene un par de años, pero al paso acelerado que avanza la tecnologia, es posible que sea correcto el adjetivo) y he tenido el dudoso honor de pasar por las tres compañias de telefonía que menciono con el fin de conectarme a internet.

En los tres casos, extrañamente, se da el caso que durante unos días cuando comienzo a usar el servicio de internet móvil con una tarjeta SIM prepago, la conexión es una maravilla, cargo todo con excelente velocidad, videos, descargas, etc. "PERO" todo comienza a revertirse a los tres o cuatro días de uso, donde la velocidad de la conexión cae rápidamente hasta llegar a rondar entre 0.1 y 4 kb/s de velocidad. Así me pasa CON TODOS los intentos que he tratado de tener una conexión inalámbrica.

¿Así qué... entonces qué debo pensar? Es demasiada coincidencia.

Después de rebuscar soluciones con el acostumbrado servicio técnico, y descartar las respuestas típicas (ya saben, sobre las condiciones del clima, cantidad de antenas en la zona, etc), hice un experimento: compre un par de tarjetas SIM de Claro que en promoción me salían por 500 colones cada una (1 dólar estadounidense), me conecté a internet con la primera y me puse a esperar...

El experimento comenzó el jueves por la mañana y hoy lunes por la noche finalmente sucedió lo esperado. Tras volver del trabajo, un par de minutos de conexión buenos y luego, lo de siempre. Como ya esperaba que sucediera, simplemente cambié la tarjeta SIM que usaba por la segunda aún sin activar, y así de fácil, mi velocidad de conexión era perfecta de nuevo.

Conclusión: Toda escoba nueva barre bonito.

¿Sera que estas empresas me estan dando una conexión bonita al principio para endulzarme?  Piensa mal y acertarás, dice la gente. Al no poder demostrarlo completamente, comparto esta experiencia de modo que quizás otros que pasen por lo mismo se den cuenta que no estan solos, o quizás, alguien sepa la razón real de mi problema y me ayude.

Sea lo que suceda, es evidente que la apertura del mercado solo nos trajo opciones, pero no soluciones.