¿Por qué ud debe involucrarse en luchas que no le afectan? He aquí la razón.

En la sociedad con frecuencia vemos que grupos diversos luchan por el reconocimiento de sus derechos. Usualmente suele ser un problema al cual no le prestamos atención, pues estamos ocupados con nuestros problemas personales, y que la verdad no nos afecta directamente, por lo cual nos es indiferente.

Un grave error, que cometió el autor del siguiente poema.


Martin Niemöller fue un pastor luterano alemán que apoyó la política anticomunista, antisemita y alemán nacionalista de Adolf Hitler. Cuando Hitler lo traicionó, se le opuso y fue enviado a un campo de concentración. Cuando se le preguntó por qué apoyó a Hitler, responde:

"Yo también me he hecho esa pregunta. Me lo he preguntado tantas veces como lo he lamentado. Además, es cierto que Hitler me traicionó. Tuve una audiencia con él, como representante de la Iglesia Protestante, justo antes de que fuera Canciller, en 1932. Hitler me prometió por su palabra de honor, proteger a la Iglesia y no promulgar leyes anti-eclesiásticas. También accedió a no permitir linchamientos (pogromos) contra los judíos, asegurándome lo siguiente: "Habrá restricciones para los judíos, pero no habrá guetos, ni linchamientos, en Alemania.

Yo también creía firmemente, dado el antisemitismo difundido en Alemania en esa época, que los judíos tenían que renunciar a obtener puestos de Gobierno o escaños en el Reichstag. Había muchos judíos, especialmente entre los sionistas, que tenían un punto de vista similar. La promesa de Hitler me satisfizo en esa época. Por otra parte, yo odiaba el creciente movimiento ateo, apoyado y mantenido por socialdemócratas y comunistas. Su hostilidad hacia la Iglesia hizo mantener mis esperanzas en Hitler por una temporada. Ahora estoy pagando ese error; y no solo yo, tambien otros miles de personas como yo".

Desde la década de 1980, Niemöller es mejor conocido como autor del poema "Cuando los nazis vinieron por los comunistas" (en la foto), que trata acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías en los primeros intentos de establecerse.

Promovió la "Declaración de Culpabilidad de Stuttgart", firmada por diversos líderes del protestantismo alemán, en la que se reconocía que las iglesias no habían hecho lo suficiente para combatir el nazismo.

En 1982, en su 90 aniversario, dijo que había empezado su carrera política “como un ultra conservador que aspiraba al regreso del Kaiser y ahora soy un revolucionario; si llego a los cien años, es posible que me convierta en anarquista”. Murió dos años después.